
En 1940 el pintor Diego Rivera adquirió un terreno de piedra volcánica en Coyoacán. Ese mismo sitio, convertido en el Museo Anahuacalli, está abierto al público y permite a los visitantes conocer la obra y la visión del artista. La noticia recuerda la compra y su vínculo con el museo actual.
Lo que se sabe
Según la información reportada, en 1940 Diego Rivera compró un terreno de piedra volcánica en la colonia Coyoacán, Ciudad de México. Ese terreno corresponde al sitio donde hoy se ubica el Museo Anahuacalli, que está abierto al público para su visita.
El contexto
Diego Rivera (1886‑1957) fue un pintor realista, cubista y muralista mexicano, reconocido por sus murales de contenido político y social en edificios públicos. Tras regresar a México en 1921, participó en el renacimiento de la pintura mural, colaborando con José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y otros. Su vida estuvo marcada por varios matrimonios, entre ellos con Frida Kahlo, y por una intensa actividad artística que incluyó obras en México y en el extranjero. Falleció en 1957 y fue enterrado en la Rotonda de las Personas Ilustres.
La compra del terreno en 1940 vincula directamente a Rivera con el espacio que hoy funciona como museo, recordando su legado en la arquitectura y la cultura de la Ciudad de México. Fuentes: Ciudad de México Secreta