El 29 de diciembre de 1916 por la mañana, Grigori Rasputín recibió una llamada con una amenaza de muerte y, a las 11 p.m., informó a su hija María que acudiría a ver a un aristócrata al Palacio Yusúpov en San Petersburgo, siendo la última vez que fue visto con vida. Poco después de la 1 a.m. del 30 de diciembre de 1916 (17 de diciembre según el calendario juliano), el príncipe Félix Yusúpov lo llevó al Palacio Moika. El 31 de diciembre, una partida de búsqueda halló su cuerpo bajo el hielo del río Malaya Nevka. La investigación policial, dirigida por el ministro del Interior Alexander Protopópov, comenzó tras hallarse una bota marrón y sangre en las barandillas del puente Petrovski.
Qué se sabe
De acuerdo con los registros históricos, en el crimen participaron el príncipe Félix Yusúpov, el gran duque Dmitri Pávlovich, el diputado monárquico Vladímir Purishkévich y el doctor Lazovert, existiendo además la posibilidad de que hubiera más personas presentes. Dos años y medio antes de estos sucesos, Rasputín ya había sufrido al menos diez atentados contra su vida, siendo el mejor documentado el apuñalamiento perpetrado en 1914 por Jionia Guseva, del cual se recuperó.
La autopsia realizada por el doctor Dmitri Kosorotov determinó que Rasputín presentaba tres impactos de bala en el pecho, la espalda y la frente, considerándose este último como el tiro mortal. Según los análisis forenses y las revisiones posteriores, como la de Byard en 2025, la causa más probable de muerte fue una herida de bala por contacto en la frente. Asimismo, no se halló agua en los pulmones ni rastros de veneno en el cuerpo, lo que indica que falleció a causa de los disparos antes de caer al agua.
Tras el homicidio, la aristocracia y la élite política celebraron la muerte, mientras que muchos campesinos la lloraron. La zarina Alexandra mandó enterrar el cuerpo en su palacio de verano; sin embargo, tras la revolución de 1917, los restos fueron exhumados y quemados por revolucionarios. Los nobles implicados no fueron procesados debido a su rango: Dmitri fue enviado al frente persa, Yusúpov fue confinado en su finca para después huir a París, y el jefe de la policía calificó oficialmente el suceso como una «acción incompetente».
Lo que no está comprobado
Circulan diversas versiones sobre los hechos que no cuentan con confirmación oficial. Según las memorias de Félix Yusúpov, los pasteles y el vino con cianuro ofrecidos a Rasputín no le hicieron efecto, y afirmó que este se levantó tras el primer disparo, se abalanzó sobre él y huyó al patio; esta versión ha sido considerada por algunas fuentes como una invención o una dramatización influenciada por la literatura. Respecto a la ausencia de veneno, existe una versión que señala que el doctor Lazovert cambió la sustancia por un polvo inofensivo, aunque la autopsia no halló rastros químicos.
También existen versiones contradictorias sobre la presencia de agua en los pulmones y la causa exacta de la caída al río, así como rumores sobre la posible participación del exagente británico Oswald Rayner y de la inteligencia británica en el disparo fatal, una hipótesis con evidencia débil. Finalmente, se discute la autenticidad de una presunta profecía de Rasputín sobre la caída de la dinastía Románov.
Por qué sigue importando
El asesinato de Rasputín refleja las profundas tensiones políticas y sociales de la Rusia imperial en los meses previos a la caída de los Románov. El suceso involucró a la alta nobleza, marcó el fin de una figura influyente en la corte y precedió por dieciocho meses a la ejecución de la familia imperial tras la revolución.
Fuentes
- mentalfloss.com
- thecollector.com
- history.co.uk
- link.springer.com
- history.com
- blog.nationalarchives.gov.uk
- irishtimes.com
- history.howstuffworks.com
- listverse.com
Esta nota reúne lo reportado por las fuentes citadas; lo no comprobado se presenta como versión.