En el video del canal En el Ensayo Media se explora la vida y trayectoria del reconocido pintor Rufino Tamayo, desde sus orígenes en Oaxaca y su llegada a la Ciudad de México hasta su consolidación internacional. Se detalla cómo el artista se formó de manera independiente tras abandonar la Academia de San Carlos, su paso por Nueva York y su regreso a México, donde su postura artística apartada de la propaganda política le valió ser acusado de traidor por los muralistas contemporáneos.
“Tamayo nunca buscó la política, sino la luz que el color puede ofrecer.”
Orígenes, formación e internacionalización
El video explica que Rufino del Carmen Arellanes Tamayo nació en Oaxaca el 25 de agosto de 1899. Tras la muerte de sus padres, quedó al cuidado de su tía y se trasladó a la Ciudad de México, donde descubrió su pasión por el dibujo. Aunque ingresó a la Academia de Bellas Artes de San Carlos a los 16 años, abandonó la disciplina académica. En 1921 trabajó para José Vasconcelos como titular del Departamento de Dibujo etnográfico del Museo Nacional. Su primera exposición pública ocurrió en 1926 y en 1938 aceptó enseñar en la Dalton School of Art de Nueva York, ciudad en la que vivió cerca de 20 años y donde realizó su primera exposición individual en la Valentine Gallery, lo que le abrió las puertas a nivel internacional.
Consolidación de su obra y polémicas muralistas
En la grabación se detalla la época dorada de Tamayo, marcada por el fresco realizado para el Palacio de Bellas Artes en 1952, seguido por obras en Dallas, Houston, Puerto Rico y la UNESCO en París. A lo largo de su carrera, el artista fue acusado de traidor por su postura apolítica frente al muralismo revolucionario y su rechazo a los mensajes políticos. Asimismo, se señala que su apoyo al Estado de Israel en la década de los 60 generó polémica en México, aunque él mantuvo que el arte debía trascender los conflictos políticos. El video también menciona la historia de algunas de sus pinturas más representativas, como Tres personajes y Children Playing with Fire.
Legado y últimos años de vida
El canal relata que Tamayo estuvo casado con Olga Flores y que era conocido por su carácter reservado, su disciplina en el estudio del color y su amor por la cultura zapoteca. Influyó en artistas como Francisco Toledo y Verónica Ruiz de Velasco. Para preservar su colección, fundó junto a su esposa el museo Rufino Tamayo en Oaxaca y el museo Tamayo de Arte Contemporáneo en la Ciudad de México. Tras una trayectoria llena de reconocimientos internacionales, fue internado por insuficiencia respiratoria y falla cardíaca, falleciendo el 24 de junio de 1991 en la Ciudad de México a los 91 años, dejando como última pintura Luna y sol.
En conclusión, el video del canal En el Ensayo Media demuestra que el rechazo de Tamayo a la propaganda política consolidó una visión universalista donde la verdadera revolución artística es la del color.