El 30 de diciembre de 2010, el bailarín y cantante arubeño‑neerlandés Bobby Farrell, conocido por su paso por Boney M., falleció en San Petersburgo después de que sonara su despertador y nadie respondiera. Su muerte coincidió en día y ciudad con la del místico ruso Grigori Rasputín, ocurrido 94 años antes, lo que ha despertado curiosidad y comentarios sobre la extraña coincidencia histórica.
“El 30 de diciembre de 2010, en San Petersburgo, el despertador de Bobby Farrell sonó y nadie contestó.”
Lo que se sabe
Bobby Farrell nació el 6 de octubre de 1949 y murió el 30 de diciembre de 2010 en San Petersburgo. Según la información disponible, el despertador de Farrell sonó esa mañana y no hubo respuesta. Su fallecimiento coincidió en día y lugar con el de Grigori Rasputín, ocurrido 94 años antes, el 30 de diciembre de 1916.
El contexto
Grigori Yefimovich Rasputín nació el 21 de enero de 1869 en el pueblo siberiano de Pokrovskoye, en el gobernadorado de Tobolsk. Tras una conversión religiosa en 1897, se convirtió en un peregrino y, a principios del siglo XX, llegó a San Petersburgo, donde ganó notoriedad como "starets" (guía espiritual). En 1905 conoció al zar Nicolás II y a la emperatriz Alejandra, y a partir de 1906 se convirtió en el curandero de su hijo Alexei, que sufría de hemofilia. Su influencia en la corte alcanzó su punto máximo en 1915, cuando la ausencia del zar en la Primera Guerra Mundial le permitió a Rasputín consolidar su poder junto a la emperatriz. Fue asesinado por un grupo de nobles el 30 de diciembre de 1916 en San Petersburgo.
La coincidencia de fechas subraya cómo dos figuras de mundos muy distintos pueden compartir un punto de convergencia histórica, recordándonos la fugacidad de la vida y la persistencia de los relatos que la acompañan. Fuentes: https://www.youtube.com/watch?v=5ab2iCeZFRk