
A 114 años de su nacimiento, se recuerda la vida y el legado de Antonia del Carmen Peregrino Álvarez, conocida artísticamente como Toña la Negra. Nacida el 2 de noviembre de 1912 en Veracruz, la cantante y actriz mexicana marcó la historia de la música por su especialización en el género del bolero y las canciones tropicales. El compositor Agustín Lara la consideró «la más grande cancionera de todos los tiempos» gracias a su «estilo personalísimo», «la fuerza de su expresión y el terciopelo de su garganta privilegiada». Su trayectoria abarcó exitosas interpretaciones que quedaron grabadas en la memoria colectiva de México.
“«la más grande cancionera de todos los tiempos»”
Los datos
Toña la Negra nació en el barrio de La Huaca, en la ciudad de Veracruz. Fue hija de don Timoteo Peregrino Reyes y doña Daría Álvarez Campos. Debutó profesionalmente el 16 de julio de 1929 en el cabaret El Retiro. A lo largo de su carrera consolidó una trayectoria artística vinculada a la interpretación de temas de Agustín Lara como «Enamorada» y «Lamento jarocho», además de popularizar canciones como «Noche criolla» y «Veracruz». Falleció el 19 de noviembre de 1982 a los 70 años en Ciudad de México debido a un ataque cardíaco.
La historia detrás
Proveniente de una familia con antecedentes musicales —su padre tocaba la guitarra y su madre cantaba en reuniones familiares—, su abuelo paterno fue el haitiano Severo Peregrino. En 1932 viajó a Ciudad de México, donde conoció al compositor Agustín Lara. Su carrera despegó al interpretar piezas escritas especialmente para su voz. Estuvo casada con el músico Guillermo Cházaro Ahumada, con quien tuvo tres hijos, y posteriormente con el bajista Víctor Ruiz Pazos, conocido como «Vitillo». Recibió múltiples reconocimientos a lo largo de su trayectoria, incluyendo placas de la Asociación Mexicana de Periodistas de Radio y Televisión y un Disco de Oro otorgado por Discos Orfeón en 1965 por su grabación de «Palmera». Tras su fallecimiento, el municipio de Veracruz erigió una estatua en su honor y nombró una calle con su nombre en el barrio de La Huaca.
El legado de Toña la Negra permanece vigente en la historia de la música mexicana. Su maestría en el bolero y su interpretación de la obra de Agustín Lara la consolidaron como una de las voces más importantes del país.