
La serie de Harry Potter de HBO eligió a Paapa Essiedu para interpretar a Severus Snape, y con eso se abrió otra vez la misma discusión. En el Ensayo Media lo dice sin rodeos: no es un caso aislado, es parte de una agenda que reescribe obras y épocas, y quien la critica recibe una etiqueta en lugar de una respuesta.
Esta es una nota de opinión. Los datos citados vienen de fuentes públicas; las conclusiones son nuestras.
1. El libro ya describe a Snape, y eso cambia la historia
Snape no es un personaje en blanco: en los libros de J.K. Rowling está descrito con piel cetrina, nariz prominente y cabello negro y grasiento, y esa descripción física existe desde la primera novela. Es parte de cómo lo ven Harry y todos los demás, y de cómo se construye su relación con James Potter y con Lily.
HBO, según reportes, confirmó a Essiedu en abril de 2025 y ha mostrado a un Snape con rastas hasta los hombros y traje de cuero con cremallera, en lugar de la túnica negra abotonada. Cuando se cambia un rasgo que la obra estableció desde el origen, se cambia la historia que se cuenta. Decir que «no pasa nada» es la postura cómoda, no la honesta.
El actor no es un espectador: aceptó el papel sabiendo cómo lo describe el libro. Lo criticamos por esa decisión, no por su origen ni por su persona.
2. Una agenda con fecha: desde 2015, y Netflix al frente
En nuestra opinión, esto no empezó con Snape. Desde mediados de la década de 2010 las grandes plataformas han ido cambiando la etnia de personajes y épocas históricas sin otro argumento que «es más diverso», y Netflix es quien más lejos ha llegado: la reina Carlota en «Bridgerton» (2020) y la Cleopatra de su docuserie «Queen Cleopatra» (2023) son ejemplos que generaron críticas en su momento.
El caso más extremo, aunque no es de Netflix sino de Channel 5, es «Ana Bolena» (2021): la reina inglesa del siglo XVI interpretada por Jodie Turner-Smith. La directora defendió que era la mejor actriz para el papel. Nosotros decimos lo que casi nadie dice en los medios tradicionales: esa decisión no mejora la obra ni respeta la época, solo la usa.
3. HBO ya lo hizo antes: los Velaryon de «House of the Dragon»
Casa Velaryon, en la obra de George R.R. Martin, es una familia de sangre valyria: cabello plateado y ojos claros son una marca de linaje, y eso importa mucho en una historia que gira alrededor de la herencia y de quién se parece a quién. HBO cambió la etnia de la familia en «House of the Dragon» (2022).
Para nosotros, cuando el color de cabello y de ojos es parte del argumento, cambiarlo no es un detalle de reparto: debilita la historia desde el primer episodio. Snape es el mismo error, de la misma plataforma. Mañana desarrollamos este caso en una nota aparte.
4. Criticar es ser racista: el debate está cerrado
Cada vez que se señala alguno de estos cambios, la respuesta es la misma: «racista». Hubo reacciones racistas contra Jodie Turner-Smith y contra Essiedu, y las amenazas de muerte son inaceptables y deben condenarse. Pero el efecto de usar esa etiqueta para todo es que los argumentos válidos (canon, descripción del libro, fidelidad a la época) nunca se responden.
Esa es la razón por la que hacemos esta nota: nos importa más que se pueda discutir que caerle bien a quien impone la etiqueta. Sabemos que nos van a «funar». No nos importa.
5. Demografía, inmigración y lo que se normaliza en pantalla
Los números oficiales son públicos. Según el censo de 2021 de la Oficina Nacional de Estadística (ONS), el 74,4 % de la población de Inglaterra y Gales se identificó como «inglés, galés, escocés, norirlandés o británico» dentro del grupo blanco, frente al 80,5 % en 2011. El grupo blanco en su conjunto bajó de 86,0 % a 81,7 %.
Nuestra opinión: la inmigración masiva de las últimas décadas no tiene el control que la población pide, y ninguna fuerza política parece querer ponerlo. No decimos que el casting cause eso; decimos que lo normaliza en pantalla, al presentar como habitual en épocas pasadas una composición de población que no era la de esas épocas. Eso es reescribir el pasado para que el presente parezca inevitable.
Cinco puntos, una misma idea: cambiar rasgos establecidos de una obra la cambia; hay una agenda detrás; Netflix y HBO la ejecutan; quien la señala recibe una etiqueta; y lo que se normaliza en pantalla es una versión del pasado que no existió. ¿Tú qué piensas?
Fuentes consultadas
ons.gov.uk (Censo 2021, Inglaterra y Gales) · Anne Boleyn (serie de Channel 5, 2021). Esta es una nota de opinión de En el Ensayo Media; las cifras y declaraciones citadas son de quienes las expresaron.